mac[1]

El simlish ficha a La Oreja

Gracias a Rodrigo, en la lista, me entero de una curiosa noticia relacionada con la ideolengua simlish y con La Oreja de Van Gogh. Aunque parece que corren tiempos propicios para el ideolingüismo me sigue resultando chocante escribir ideolengua y OrejaDeVanGogh en la misma frase, así que la temporada debe ser mas hiper-mega-propicia de lo que yo esperaba, con recogida de heraduras y tréboles de cuatro hojas y viajecillos de la Sociedad Tolkien a Lourdes.

Para quien no lo sepa, el simlish es el idioma de Los Sims, que en español vendría a ser como decir el simliano, el simlesco o el simlandés. A falta de más información sobre esta ideolengua me pongo a suponer y, por ejemplo, supongo que hubo por ahí unos creativos y unos chicos de marketing que revolotearon brevemente en torno a unos cafés de máquina. Despues de brainstormear acá y allá, se les apareció Mark Okrand y les ordenó que le inventaran una lengua a estos muñequitos y que friki-orientaran el merchandising resultante. No se puede negar: en el fondo, todos querríamos soñar con la milésima parte de la suerte de Mark.

Y, mientras tanto, esta chica (Amaia), en perfecto simlish de San Sebastián, dice eso de oliendo cacafurros con tantísima verdad que no me queda otra que creérmelo.

Ahora, esto merece una crítica constructiva y a mala leche a partes iguales. ¿Es que sacan un tema en simlish antes que en euskera? Digo esto atendiendo al hecho de que esta gente es de Donosti y que, aun sin hablarlo, interpretar en vasco no debe ser muy distinto de hacerlo en una lengua que ni siquiera es natural. Es chocante que uno de los principales grupos musicales vascos, no digo ya que renuncie a cantar en castellano, sino que tenga alguna versión en euskera de alguno de sus éxitos. Por lo demás ¿quién soy yo para meterme con estos chicos?

Si se hace un repaso al material musical que ya existe en simlish, la pronunciación queda demasiado anglosajona cuando canta Barenaked Ladies, Depeche Mode o Ali & AJ, muy nipón cuando lo hace Utada Hikaru y muy español cuando canta Amaia. Incluso es probable que esto dé una pista sobre el carácter probablemente fraudulento del simlish. Sígase la transcripción que acompaña el vídeo de Ali & AJ y se llegará a una duda razonable.

Actualización 14/02/2007: Para el ideolingüista tiene más interés quizá una transcripción de la canción, como ésta (vía rufadas.com). Ignoro el grado de fiabilidad de la misma, si es oficial, oficiosa o tomada de oido.

Ideolingüismo: de vuelta al logos

En el principio fue el logos, la palabra, dice el cuarto Evangelio. La idea de la palabra como origen, su asociación con la potencia creadora de la divinidad y, por ende, con la capacidad humana de transformar y crear también, compitiendo con los dioses, es algo que no se remonta solamente a la tradición judeocristiana sino que se encuentra atesorado en todas las grandes mitologías, que cuando humanizan a los animales les dan el don de hablar como los hombres. YHWH siente la potencia del desafío humano y exclama “nada les hará desistir” (a los hombres). Para vencerlos, les quita su lengua única y la dispersa, dando lugar a las naciones. En el Planeta de los Simios, los humanos han perdido la palabra y son esclavos de los animales, que la han ganado, igual que sucede en el país de los Houyhnhnm imaginado por Jonathan Swift.

Volviendo a los orígenes, la actividad más netamente humana es la de nombrar la realidad. Hablan los mitos:

“Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.” (Gn. 2:19)

La primera creación del hombre es la palabra. En ocasiones, solamente ésta es el legado testimoniado por un pueblo. La gran mayoría de pueblos del mundo no han dejado pirámides, ni acueductos ni calzadas. Los pueblos de la cuenca del Amazonas carecieron del conocimiento del hierro hasta hace relativamente poco. Sin embargo, sus lenguas son tan extrañas e intrincadamente construidas como cualquier obra en piedra, sus verbos son tan airosos y gráciles como los de latín, sus estructuras son tan sorprendentes y únicas que casi nos cuesta trabajo creer que puedan existir, pero existen. No podemos ser más genialmente humanos que cuando aprehendemos el mundo, lo categorizamos y lo fijamos en palabras. Es ese, el genio de la lengua, el que no le falta a ningún pueblo; en el que chinos y bosquimanos, egipcios y esquimales, quedan igualados.

Y es así que este sitio está dedicado a la palabra, actividad primigenia del hombre que es tan natural en él que es casi inconsciente. Pero de la inconsciencia pasa el hombre a la inteligencia y luego surgen personas que se vuelven un poco como los dioses de la antigüedad y toman las riendas y advierten la belleza de planificar pequeñas miniaturas frágiles que se quiebran en los labios. Estas personas van tejiendo nuevos verbos, hilvanándolos con nuevos nombres, haciendolos parecidos o distintos a los de otras lenguas, engendrando modelos infinitamente menos hermosos, menos ágiles mas groseros que las lenguas naturales a las cuales quiza tratan de parecerse. Estos hermanos menores, no obstante, son hijos de nuestra cordura, vástagos de nuestro afán. Son, en suma, lenguas ideales, lenguas ideadas, ideolenguas… lenguas artificiales.